Si llegaste hasta aquí buscando sinónimos en google, todavía puedes encontrarlos; Escribe la palabra que quieres buscar en este cuadro y pulsa el botón. El servicio te lo proporciona de forma gratuita sinonimos.org. Yo sólo les enlazo.

 

El PalabroJune 22, 2007

Con C o con K. Cundas, Cunderas,  kundas, kunderas. Iba yo ayer haciendo mi recorrido habitual de trote cochinero urbano (ese que no es tan lento como la marcha urbana ni tan presuroso como la carrera urbana), cuando al pasar por la Plaza de Embajadores vi que había una manifestación. En los carteles se podía leer únicamente las frases "Kundas no" y "Kunderas fuera del barrio". No era muy multitudinaria, unas cien personas, seguramente todos vecinos de la plaza y alrededores. A los que nos quedábamos mirando nos espetaban aquello de "no me mires, únete".

La cosa es que yo me hubiera unido, pero como no tenía ni idea de lo que es un kunda, seguí mi recorrido sin más. Al llegar a casa lo busqué. Los kundas o kunderas son los taxistas de la droga. Ellos te llevan a los "grandes supermercados" de la droga, en las Barranquillas, en La Rosilla o los nuevos en la Cañada Real Galiana a su paso por Valdemingómez.

Suelen realizar rutas fijas llevando a tres o cuatro toxicómanos, a cambio de algo de dinero (entre 3 y 6 euros), o bien funcionan "a sueldo" de algún traficante que, a cambio de traerles los clientes a casa, les pagan alguna dosis. Antes salían de otras plazas más céntricas (Neptuno, Colón), pero cuando se recrudecen los controles, cambian su base.

En fin, es una historia triste, que además se puede agravar, porque algunos vecinos comienzan a tomarse la ley por su mano enfrentándose a aquellos que quieren conducir drogados, ya que alegan que son un peligro para la circulación, y las autoridades no hacen gran cosa. Aunque yo no les doy la razón en dar palizas con juicio sumarísimo, reconozco que "algo hay que hacer" para llamar la atención sobre el problema.

El PalabroMarch 26, 2007

Inauguro hoy otra categoría; No paro de inaugurar categorías, postear una vez en ellas, y luego seguir diciendo aleladas. Esta vez prometo ser más constante.

Resulta que una de mis aficiones confesables es el lenguaje; me gusta mucho aprender nuevas palabras, me gusta conocer los matices que diferencian una de otra aparentemente sinónima, y lo que más me gusta es llevarme el premio al más pedante cuando uso la palabra justa en la ocasión exacta. Esto último me ha ganado no pocas enemistades y no pocos calificativos rayando en descalificativos. Ya habéis sufrido esta afición mía cuando os cuento los giros deslenguáticos de otras personas (por cierto tengo un par en la recámara…)

Pues bien, iré coleccionando palabras nuevas, o nuevos significados para palabras viejas, o reglas (iba a decir gramaticales, pero es ceñirse demasiado) que desconocía o que me chocan. Si no te gustan los pedantes, por favor, no leas esta categoría, porque pienso ponerme el gorro.

Después del rollo introductorio, dos palabras que he aprendido recientemente…

Hace unos días escuché la palabra ardite. A mi me sonó a manera original de decir ardid, como si de ahí hubiera evolucionado. Sin embargo, iba muy mal encaminado. La RAE dice que un ardite es 1. Moneda de poco valor que hubo antiguamente en Castilla. Y más interesante, 2. Cosa de muy poco valor o insignificante. Si dices que tal cosa no vale un ardite estás diciendo que no vale un comino.

Y hoy he leído en el periódico que resulta que tengo un vicio muy feo: La onicofagia. Aunque suene raro, en realidad sólo se trata de morderse las uñas. Depende de dónde leas al respecto, señala que el origen puede ser psicológico, por nervios, por imitación cuando eres niño, o incluso patológico. Y sobre todo, queda fatal fatal. Y para las encías, ni te cuento…