Con C o con K. Cundas, Cunderas, kundas, kunderas. Iba yo ayer haciendo mi recorrido habitual de trote cochinero urbano (ese que no es tan lento como la marcha urbana ni tan presuroso como la carrera urbana), cuando al pasar por la Plaza de Embajadores vi que había una manifestación. En los carteles se podía leer únicamente las frases "Kundas no" y "Kunderas fuera del barrio". No era muy multitudinaria, unas cien personas, seguramente todos vecinos de la plaza y alrededores. A los que nos quedábamos mirando nos espetaban aquello de "no me mires, únete".
La cosa es que yo me hubiera unido, pero como no tenía ni idea de lo que es un kunda, seguí mi recorrido sin más. Al llegar a casa lo busqué. Los kundas o kunderas son los taxistas de la droga. Ellos te llevan a los "grandes supermercados" de la droga, en las Barranquillas, en La Rosilla o los nuevos en la Cañada Real Galiana a su paso por Valdemingómez.
Suelen realizar rutas fijas llevando a tres o cuatro toxicómanos, a cambio de algo de dinero (entre 3 y 6 euros), o bien funcionan "a sueldo" de algún traficante que, a cambio de traerles los clientes a casa, les pagan alguna dosis. Antes salían de otras plazas más céntricas (Neptuno, Colón), pero cuando se recrudecen los controles, cambian su base.
En fin, es una historia triste, que además se puede agravar, porque algunos vecinos comienzan a tomarse la ley por su mano enfrentándose a aquellos que quieren conducir drogados, ya que alegan que son un peligro para la circulación, y las autoridades no hacen gran cosa. Aunque yo no les doy la razón en dar palizas con juicio sumarísimo, reconozco que "algo hay que hacer" para llamar la atención sobre el problema.
Inauguro hoy otra categoría; No paro de inaugurar categorías, postear una vez en ellas, y luego seguir diciendo aleladas. Esta vez prometo ser más constante. 


