Si llegaste hasta aquí buscando sinónimos en google, todavía puedes encontrarlos; Escribe la palabra que quieres buscar en este cuadro y pulsa el botón. El servicio te lo proporciona de forma gratuita sinonimos.org. Yo sólo les enlazo.

 

Abuelo CebolletaOctober 10, 2007

arrobaMe estaba acordando esta mañana de aquellos tiempos en la prehistoria de Internet, cuando en Internet se "estaba", y "estar en Internet" era un fin en si mismo…

- ¿Qué haces, Manolito?

- Estoy en Internet.

En vez de estar chateando, estar escribiendo un correo, estar leyendo las noticias, estar jugando online… se estaba en Internet.

Y así pensando, me he acordado de las primeras direcciones de correo electrónico que tuve. La primera y más mítica me la dieron en la uni, en el 98, 1alameli@deusto.es. Como cliente de correo utilizábamos el pegasus mail, que veo que todavía anda por ahí funcionando, y cuya configuración (¿puede que incluso todo el cliente?) llevábamos en un disquete. Por supuesto lo utilizábamos para escribir a los compañeros de clase, que presumiblemente estaban sentados en el PC de al lado, porque no había mucha gente que tuviera correo en aquel entonces…

En quinto de carrera (98-99) vivía en un piso junto con otros estudiantes. Nos pusimos internet en casa, con www.jet.es, que luego fue comprada por www.ctv.es, que luego fue comprada por www.wanadoo.es, que luego fue comprada por www.orange.es. En aquel entonces, la conexión a Internet te la ofrecían pequeños proveedores, te tarifaban al año, y se cobraba aparte del consumo telefónico (por minutos) que costaban las llamadas de modem… Los visionarios entonces decían que ambos mercados tenderían a converger, y que desde luego, los pequeños proveedores no tendrían ninguna oportunidad. A veces los visionarios tienen razón.

Allí me dieron sólo un buzón de correo… que fue alameli@jet.es. Por mi cuenta me abrí otro en www.bigfoot.com . También tuve alguno en www.ole.com . Madre mía… ¡qué prehistórico suena todo!

¿Cuál fue tu primera dirección de correo electrónico?

Aleladas, Abuelo CebolletaAugust 1, 2007

¿Y por qué digo esto? Porque me acabo de comprar un PC. El de la foto. Flamante, ¿eh?. Haberme comprado un PC no sería nada grave, bastantes PCs me he comprado a lo largo de mi vida. Con el último que me compré, por favor señor de la tienda de PCs, que tenga una cojotarjeta de vídeo, que si no el quake flickea, y póngame también una supertarjeta de sonido con surraun de ese que parezca que todo el estadio del Fifa me está gritando en la oreja. Y que tenga tochomemoria RAM para ejecutar complicados IDEs y para que aguante con el Tomcat levantado y y y…

Antes de comprarme este pensé… ¿qué es lo que hago con el PC de casa?

  • Escribir posts: Navegador.
  • Leer mis bloglines: Navegador.
  • Noticias, bolsa, bancos, foros… Navegador.
  • Estudiar para mi master: Office, Acrobat Reader y algún programilla que instalo.
  • Algún cursito que hago online: Navegador y Office.
  • Escribir correos: Navegador.
  • Organizar mis fotos: Picasa.
  • Peer to Peer: Mula.

¡Es lamentable! Así que mis requisitos han sido, que tenga pantalla tocha para ver bien las fotos… y bueno, que tenga por lo menos 1Gb para no morirme del asco con cada cambio de tarea. Y lo peor de todo: Que tenga ratón y teclado inalámbricos, que con tanto cable se barre muy mal. ¡Jajajaja!. Así que me ha salido tirao de precio.

Si es que no somos na, y en calzoncillos, menos.

Aleladas, Abuelo CebolletaJuly 29, 2007

Qué título más melodramático para una tontería que me acaba de pasar por la cabeza. Resulta que estoy "limpiando" este PC, porque no es mío y lo tengo que devolver, y claro, tras dos añitos, pues se acumulan bastantes cosas. En concreto, viendo algunos vídeos que me había bajado, estaban (por ejemplo) Escapar, de Moby y Amaral, y "Las 7:35 de la mañana", de Nacho Vigalondo. Y yo he pensado, los borro, y cuando me apetezca verlos de nuevo, me los volveré a bajar. Es lo que tiene la inmediatez de la banda ancha y el suministro de los contenidos on demand. Me apetece, lo busco en el repositorio universal que es Internet, y lo consumo. Como mis sobrinos, que ya no ven la tele porque les parece una esclavitud que otros te programen lo que vas a ver, y cuándo. Ya sólo ven YouTube.

Hay gente que se pasa la vida descargando películas y grabándolas en DVD. Tienen la casa llena de cacharras de esas llenas de DVDs que han visto una o ninguna vez. No le veo sentido. Si alguna vez te apetece volver a verla, vuélvetela a bajar.

Pero claro, si los borro sin más, sin grabarlos a algún disco… ¿volveré alguna vez a acordarme de lo mucho que me gustan esos vídeos?. Seguramente nunca los hubiera vuelto a ver si no fuera porque los he encontrado por ahí vaciando mi disco duro. Mirando mis CDs antiguos y mis cintas grabadas (cuando por primera vez hicieron una cinta virgen transparente, pensamos "¡Dios mío! ¡El futuro ha llegado!" (Piedrahita dixit)), siempre encuentro alguna perlita que me apetece escuchar y de la que nunca me hubiera acordado si no la hubiera grabado. Por mucho que ahora mismo tenga todas las canciones que alguna vez se hayan editado a 10 minutos de conexión de distancia. Pasa incluso con algunos disquetes que guardo por casa por su valor arqueológico; "Colonization"; "Fifa 94"; "qwirks". Todo eso ya no son contenidos; ya han alcanzado la categoría de recuerdos.

En fin. Imagino que la tendencia debería ser grabar, en vez de las canciones en sí, las listas de reproducción. Los títulos nada más. Incluso podría existir algún servicio estilo www.last.fm que te dijera, en el 1987 escuchaste 200 veces "It’s a sin" de los Pet Shop Boys, por ejemplo, y 50 veces "Camino Soria". ¿Deseas volver a escucharlas?. O, en 1982 te gustaba mucho "El gran héroe americano". ¿Deseas volver a verla?. Aunque mi experiencia dice que ese tipo de contenidos, donde mejor están es en el recuerdo…

Abuelo CebolletaApril 21, 2007

Hoy toca castigaros con recuerdos de cuando era chinorri. Se trata del mítico juego del valdeprimi, muy jugado en la Rioja, por lo menos hace unos veinte años. Vete a saber si ahora los chavales siguen jugando, o sólo son capaces de relacionarse unos con otros por Bluetooth (Huy aquí de verdad me ha salido un ramalazo abuelo cebolleta; Esta juventud no tiene valores, blah blah blah)

En fin, el juego se trataba de una versión más jugable del deporte vasco de la pelota mano. Seguramente por la influencia de nuestros vecinos, en todos los colegios había siempre un frontón. Y digo que era una versión porque los rudimentos eran los mismos; te viene la pelota, le das con la mano, con un bote como máximo, y tiene que dar en la pared. Pero las diferencias eran notables, y lo convertían en un juego de guerrilla muy divertido:

  • El juego es individual. Le tiene que dar el que más cerca le pille el bote. Cuando nadie va a por ella, los juicios eran sumarísimos y se resolvían por aclamación; "Era de Ontoria, era de Ontoriaaaaaa". Ontoria, lo dice el respetable, era tuya.
  • Cuando fallas, quedas eliminado. Y los eliminados se ponen en el frontón, de cara a los jugadores no eliminados. Si logras tocar una pelota de las que tiran los que están jugando, queda eliminado el que la hubiera tirado, y tú salías. Y si la cogías con una mano… ¡salen todos los eliminados!. Así que cada vez que le iba a dar un flojainas… ¡todos a saltar!
  • Si cuando vas a darle alguien se pone delante y molesta y le das, este queda eliminado. Lógicamente, esto degeneró en que si cuando le vas a dar ves que tienes a alguien cerca, le puedes tirar a dar, jugándotela; si le das, le eliminas, si no le das, te eliminas tú. Por supuesto, darle en lo blando no puntuaba más, pero tenía una emoción especial.
  • Si le das sin bote se llama piñón, la siguiente la tiene que dar el mismo que dio la anterior. Así que no puedes tirar fácil, porque te la pillarán de piñón seguro.
  • Vete a saber por qué, y como en muchos otros juegos, la primera se perdona. El primero que fallase no quedaba eliminado.
  • En fin, y así se iban eliminando gente, y la masa que iba quedando en la pared con los brazos levantados para pillar la pelota era cada vez mayor. Y el último que quedase sin eliminar, pues había ganado un primi, es decir, tenía una vida y la próxima vez que fallase la gastaba, gritando con voz chillona… Tengo primi, tengo primiiiiii (¡qué nombre más poco digno, por Dios!)
Abuelo CebolletaMarch 1, 2007

Perdonad por el post hiperchorra (en mi línea), pero es que me he acordado de una canción sobre la que estuvimos hablando el Consultor Anónimo, Trex y yo hace algunas semanas. La cosa es que discutíamos (Bueno venga, no discutíamos… controversiábamos) sobre cómo se llamaba el ratón protagonista de una canción de cuando éramos pequeños.

Y la cosa es que buscas la canción en Google… ¡Y no está! ¿Cómo es posible que algo que exista o que haya existido no salga en Google?. Así que aquí va la transcripción del trozo que yo me acuerdo (por cierto, ni idea si la oía en la tele, o en el cole, o en casa). ¡Google! ¡Indéxame, para llenar el vacío de conocimiento sobre el ratón Caramelón!

 Si os acordáis de más estrofas, o si no estáis de acuerdo sobre cómo se llamaba el ratón, por favor, comentario. Entre verso y verso hay que dar dos golpes rítmicos, toc, toc.

 

Soy el ratón (toc toc)
Caramelón (toc toc)
Que come muuuucho y bebe del porrón (etc)
y digo sí
y digo no
sol el ratón, soy el ratón, Caramelón..

Por cierto, después de buscar con un poquito más de cuidado, veo que la canción parece ser de Los Payasos de la Tele.. pero no encuentro la letra..

Abuelo CebolletaJanuary 21, 2007

Estuve estas Navidades dándome un paseíto por Bilbao, donde estudié la carrera, porque había quedado con mis antiguos compañeros de clase. Como me sobraba tiempo, aproveché para deambular a conciencia por la ciudad y por los sitios que frecuentábamos, lo que me provocó un puntito nostálgico que aún me dura. La crisis de los veintidiez sigue haciendo de las suyas, ¿qué será lo siguiente? ¿Ponerme a comprar los juguetes de cuando era pequeño?. Por lo menos no soy el único.

En fin, todo este rollo introductorio para deciros que de vez en cuando os castigaré con algún recuerdillo del pasado. Abro el fuego con la penkoporra.

Los primeros años de carrera los pasé en un Colegio Mayor, que estaba divido en pisos de veinte habitaciones, cada piso con su zona común, su tele, etc. De esa manera, lo natural era que uno se relacionase con sus veinte compañeros de piso.

Con estos veinte jugábamos dos veces al año la penkoporra, que no es otra cosa que intentar adivinar la suma de todos los suspensos que íbamos a tener entre todos. El proceso era el siguiente:

  • Se cuelga en la corchera de la sala común un dibujo de un termómetro en un papel cuadriculado. Se determina la apuesta. Qué serían… ¿500 pelas?.
  • Cada uno realiza un juicio sumarísimo de los compañeros y de uno mismo: Fulanito se ha tirado todo el trimestre jugando al futbito: Cuatro. Menganito no ha faltao ni un jueves en la Minera: Cinco. Raulito está estudiando un chollo de carrera: Una como mucho. El novato este es tonto, pero tonto tonto: seis. Nótese la inmensa crueldad de esta evaluación. Rodaban las cabezas de todos los títeres.
  • Cada vez que a uno le salía una nota, entraba en la sala, y con gran ceremonia, pintaba en el termómetro un grado más, y apuntaba al lado la que había caído. Jaime, TALF. Iñaki, Civil III. Xabi, Macro. Ale, Compis. Por ejemplo.
  • Al final, el que más cerca se quedaba, pues se llevaba el dinero y el odio de todos sus compañeros. Yo la gané un año, con cierta polémica, creo recordar.

Tocamos fondo el año que petamos la penkoporra; No sólo no acertó nadie, es que nadie se quedó cerca, y de hecho, reventó el termómetro, no nos cupieron todos los penkos en la lista del folio cuadriculado. Ese año, avergonzados, repartimos el dinero.

Bueno. Ya no os aburro más. Sólo me queda contaros la parte más alegre de todo… ¡mi sobrino ha introducido la penkoporra en su Residencia!. Qué bonito, trece años después, tal vez el gaudeamus igitur y el sapientia melior auro ya hayan desaparecido finalmente, pero sin embargo, ahí está la penkoporra, joven como el primer día, y manteniendo lo peor del espíritu universitario entre las nuevas generaciones…