Me encanta llevarme el móvil al baño.

Qué tontería, pensaréis algunos. Qué cerdo, pensaréis otros. Por favor, por favor, dejadme que os explique.

Al móvil le hago más bien poco caso. Me lo puedo dejar todo el día en el bolsillo de la chaqueta y no enterarme. Lo pongo en silencio en el curro, y al día siguiente… así sigue, se me ha olvidado cambiarlo. No me llaman mucho, pero cuando alguien osa, la mitad de las veces no me entero y acabo pagando yo la llamada :o)

Así que si me llevo el móvil al baño… es que estoy esperando una llamada con muchas ganas. Cuando iban a salir las notas de cada examen de mi oposición. Cuando empezaba a quedar con aquella chica. Cuando había hecho un par de entrevistas de trabajo para un puestazo. Unas veces, la llamada llegaba. Otras no… pero que me quiten lo bailao, yo de la esperanza ya he disfrutado.

Bueno, pues… llevo un par de días llevándome el móvil al baño. Si la llamada llega, os lo cuento.