Ayer tenía partidito de pádel. Me vestí, y escogí una sudadera gris, pensando, esta misma, que a lo mejor es un poco vieja, pero está bien. Me puse a darle vueltas a la cabeza, y me vi en el colegio mayor jugando al futbito con ella, es decir, que entonces ya era vieja. Eso quiere decir que debe tener, como mínimo, 17 años.
Madre mía. Mi sudadera, si fuera una persona, estaría ahora empezando la carrera. Al pensarlo, me cayeron encima un montón de años, me achaparré un poco, y me salieron cuatro canas. Sólo los viejunos tienen ropa desde hace veinte años.




