
Cuando mis amigos y yo salimos nocturnamente tenemos una frase hecha para el que se ha bebido dos copas de más: "se te están poniendo ojitos de lemur". Y ahí tenéis la foto de la noche que celebrábamos el cumpleaños de uno. Estamos todos posando con la mejor de nuestras caras posibles, justo a la puerta de un bar. Me gusta especialmente el segundo por la derecha, el que lleva bufanda.
Al día siguiente, cuando uno se levanta y se mira en el espejo, tiene cara de aye aye, y durante todo ese día parece un pangolín, pero esa es otra historia.



