Siempre que alguien por ahí postea en su blog "perdonadme que no haya actualizado, he andado muy liado, he tenido mucho trabajo" o algo así, yo pienso, vaya, qué pena, a este blog le quedan un par de posts de vida. Su dueño se ha cansado, ya no es una prioridad para él, ya no le apetece decir nada.

En fin, esperemos que no sea así con este. No me he sentido forzado a postear porque, qué diablos, a mi no me pagan por esto, y sencillamente, no se me ocurría nada. Me consolaba pensando, es que me he vuelto muy exigente conmigo mismo, y luego veía a la jachonda de los sobacos al aire hablando de la fórmula química de los olores y pensaba, no, no es que haya puesto el nivel muy alto… ¡es que lo he tirado!

En fin, que aquí estoy, he tenido un pequeño bache creativo (en mi descargo: id al libro de Literatura Comprimida y en la página 47 encontraréis un bonito cuento corto… ¡mi primero "publicado"!) o de voluntades o de prioridades, pero aquí sigo. ¿Estáis todavía por ahí?