El lenguaje evoluciona para adaptarse al tiempo en que vive. Surgen vocablos nuevos constantemente, y la RAE, aparte de limpiar, fijar y dar esplendor, los va incorporando con más o menos agilidad al vocabulario oficial de la lengua. Me encanta empezar mis posts con obviedades.

Pero esto no es bastante, el mecanismo de actualización se nos va quedando pequeño. No porque necesitemos más palabras, o las necesitemos antes, sino porque estamos empezando a tratar al lenguaje de una manera bien distinta a la que se usaba antes. Necesitamos darle nuevos usos al lenguaje. En otro tiempo, la comunicación oral era ágil y rápida, y la comunicación escrita era formal, reflexiva y de tono informativo, neutro. Cuando alguien necesitaba escribir algo, se tomaba su tiempo, mojaba una pluma de ganso en tinta, y cuando estaba bien seguro de lo que quería decir y cómo lo quería decir, lo pasaba al papel de forma indeleble. Las emociones siempre estaban fuera del mensaje, no cabían en el papel, no hacía falta verle la cara al escribiente para interpretar correctamente su texto.

Esto ha cambiado. Escribimos un mail a un compañero para decirle dos frases rápidas sin tener que coger el teléfono, marcar el número… y sobre todo, para que el receptor pueda leerlo cuando tenga un rato, es decir, no necesariamente cuando yo decida y marque su número, sino cuando él decida y abra el correo. Para dar un recado o para tener una nanoconversación, para transmitir una frase inspirada, escribimos un SMS. Y estos mensajes escritos sí que comunican emociones, sí que hace falta conocer entonaciones para entenderlos, en fin, que "vete al guano" se puede decir de muchísimas maneras, y no es lo mismo interpretar que es una u otra.

Para eso salieron los emoticonos. Yo los uso muy a menudo, pero como con remordimientos de conciencia… ¿no habrá una manera algo menos chusca de entonar un mensaje en un texto?. Pues parece ser que sí la hay, aunque no está muy extendida. La más oficial se llama interrobang, algo así como interroclamación. Es el símbolo que encabeza este post, y equivale a una entonación mezcla de pregunta y de sorpresa. Algo así como ¿¡¿¡Pero qué me estás contando?!?!. Forma parte del conjunto de caracteres UTF-8, así que tiene cierta oficialidad, y Microsoft lo incluyó en su tipo de letra wingdings 2.

El resto de propuestas son las de la imagen de aquí abajo. Representan, respectivamente, duda, certeza, aclamación, autoridad, indignación, amor e ironía. Qué pena que en castellano el signo de indignación ya lo tengamos asignado para la exclamación. En otros casos, como el sarcasmo, se está intentando llegar a un consenso.

En fin, que son pocos, y que nadie los usa (los inventó Hervé Bazin en 1966.. ha pasado tiempo y son desconocidos), pero a mi me parecen un intento curioso de hacer evolucionar el lenguaje más allá de la incorporación de nuevos palabros. Cuando pueda (es decir, cuando escriba algo a boli… lo cual sucede bien poco) los usaré.

Vía: Microsiervos | CuatroTipos | Wikipedia