Es curioso cómo ha cambiado en estos últimos años la percepción de la cantidad de trabajo que realiza o que saca adelante o que acumula una persona. Este tipo de evoluciones son muy fáciles de observar en la Administración, al igual que en las grandes empresas, ya que el cambio en las costumbres es más difícil, y por lo tanto, en una misma sala puedes observar especímenes de todos los estadíos de la evolución estudiada. Desde los más enquistados (con perdón del término) en el pasado hasta los recién caídos.

Y es que antes, el trabajo era así como titulo el post: volumétrico. Tanto volumen de algo has procesado, tanto has trabajado. Da igual que sean cajas entre pisos de un edificio, da igual que sea papeles de una bandeja a otra de tu mesa. Cuando una persona me quiere mostrar el muchísimo trabajo que tiene, me enseña una pila de papeles. ¡Mira!. ¡Mira cuánto trabajo tengo!.

Tiene un trabajo más complicado el que necesita cinco armarios en vez de dos para el archivo de sus carpetas. Da igual que luego eso no sea nada más que fotocopias de legajos añejos (hum qué sonoridad) que nadie jamás volverá a consultar, da igual que tengas el documento en electrónico, o esté disponible y accesible en dos clicks en la base de datos del BOE, o en un CD de jurisprudencia; Sólo pasa a ser trabajo y a aumentar tu aura de trabajador si ocupa espacio, si quita aire, si puedes chocar contra él, si interrumpe la visión del horizonte.

¿Qué tendrá que hacer esa persona que tiene "tanto lío" con todo ese trabajo todos esos papeles?. ¿Desplazarlos?. ¿Fotocopiarlos?. ¿Masticarlos?. ¿Leerlos?. Cuando alguien de aquí quiere impresionar dice, es que nosotros controlamos 17.000 entidades. A mi me parece que dice mucho más de nosotros la atención que damos a cada una de esas entidades, lo cercanos que nos pueden sentir, que aceptamos sus sugerencias, que somos transparentes en nuestra actuación, que emitimos conclusiones de nuestro control útiles para la sociedad, que facilitamos el trabajo de otros. En fin, métricas de calidad, y no de cantidad. No de volumen.

Mi mesa casi siempre está muy despejada. Si me imprimo algo para leerlo, luego lo tiro. Los que no son mi equipo ni mis jefes deben pensar que me toco los huevos no tengo nada que hacer…