Yendo hacia el Rastro (a donde iba a comprarme un saco de dormir para el Camino), decidí meterme al Matadero a curiosear un poco. Ya he contado alguna vez que lo están convirtiendo en un centro de arte "multidisciplinar"; lo mismo te hacen un festival de hip hop, que una exposición de fotos, que una exhibición de graffiteros.
La cosa es que las naves, el edificio, me gustan bastante; si váis por la M30 entre las salidas de Legazpi y S. María de la Cabeza, seguro que os habréis fijado. Se terminaron de construir en 1925, parece ser que en una época en que todavía se buscaba algo de estética en los edificios de uso industrial frente a la economía y la utilidad en el uso más feroces que parece que son la directriz hoy en día.
El aspecto que tienen las instalaciones es bastante destartalado. Me parece muy buena idea conservar el "ambiente" original de los edificios, el suelo de arena, los raíles para vagonetas por el suelo, incluso el hollín en las paredes y techo de una nave que se quemó; sin embargo, es tal este respeto por el ambiente, que uno llega y no tiene muy claro dónde meterse. Las exposiciones están en naves con puertas correderas de plástico, hay pocos carteles orientativos, y en fin, mi sensación fue de cierto desamparo, y de "me he metido a este sitio que no hay nada".
Cuando fui localizando las cosas, vi una exposición de fotos de dibujos publicitarios, después vi otra de fotografías del Matadero a lo largo de los años, y en la que proyectaban entrevistas a gente que había trabajado allí; "Nada más llegar, te preguntaban, qué quieres ser, Matarife o Mondonguero; Yo lo tenía muy claro: Iba a ser mondonguero". Muy curiosas ambas.
Por último, llegué a una exposición - instalación que me dejó con la boca abierta; En una sala enorme había una jaula con gallinas blancas. Nada más. Algunas se habían escapado y estaban tumbadas por distintas partes de la sala. Había un poyete en todo el perímetro, y había algunas personas sentadas mirando. Yo intenté borrar la cara de WTF!!, saqué la foto y me fui.
A la salida, no sabía muy bien cómo sentirme. ¿Qué quería el autor de la instalación que yo pensase al verla?. ¿Qué me quería transmitir?. ¿Me había perdido algo escondido por algún sitio? ¿Debería haberla contemplado más tiempo para entenderla? ¿La risa que contuve me convierte en un analfabeto? ¿Tal vez el autor quería que me riera?. La verdad es que si lo que quería el autor era impactarme y hacerme pensar, lo consiguió, porque estuve toda la tarde dándole vueltas.




Me pregunto cuánto le habrán dado de subvención por meter a unas gallinas en una jaula y llamarlo “arte”.
Comment by Don Alipio — July 5, 2007 @ 9:24 pm
Jo, lo veis todo desde el mismo punto de vista y las gallinas qué, eeeh! las habrán dejado allí y dirán, pero qué es esto, a cualquier cosa llaman gallinero, cuánto le habrán dado al granjero por esto, si no hay ni un gallo como Dios manda…
Comment by trex — July 7, 2007 @ 6:23 pm
@Don Alipio: ¿Tú te imaginas el pliego que debió echar el artista para solicitar esa subvención?: “Destino de la subvención: Comprar ocho gallinas blancas, una jaula rota, una fregona para las cacas. Presupuesto: 70.000€”
@Trex: Desde luego, justo en este momento, todas las gallinas deben estar pensando.. “coooo… coooooo… coooooooc…” :oP
Comment by Ale — July 9, 2007 @ 10:23 pm