Hoy he estado explicándole a un compañero una aplicación que tenemos aquí funcionando. Y claro, como buen ingeniero, me he apoyado en mi pizarrita. Creo que se la he sabido explicar bien, por lo menos lo más importante, y se ha ido con las cosas claras.

Luego me he quedado mirando mi pizarrita (es la de la foto), y me ha dado por pensar que a lo mejor hay que darle una vueltita a la aplicación para simplificarla… ¡Menudo pifostio!