Inauguro hoy otra categoría; No paro de inaugurar categorías, postear una vez en ellas, y luego seguir diciendo aleladas. Esta vez prometo ser más constante.
Resulta que una de mis aficiones confesables es el lenguaje; me gusta mucho aprender nuevas palabras, me gusta conocer los matices que diferencian una de otra aparentemente sinónima, y lo que más me gusta es llevarme el premio al más pedante cuando uso la palabra justa en la ocasión exacta. Esto último me ha ganado no pocas enemistades y no pocos calificativos rayando en descalificativos. Ya habéis sufrido esta afición mía cuando os cuento los giros deslenguáticos de otras personas (por cierto tengo un par en la recámara…)
Pues bien, iré coleccionando palabras nuevas, o nuevos significados para palabras viejas, o reglas (iba a decir gramaticales, pero es ceñirse demasiado) que desconocía o que me chocan. Si no te gustan los pedantes, por favor, no leas esta categoría, porque pienso ponerme el gorro.
Después del rollo introductorio, dos palabras que he aprendido recientemente…
Hace unos días escuché la palabra ardite. A mi me sonó a manera original de decir ardid, como si de ahí hubiera evolucionado. Sin embargo, iba muy mal encaminado. La RAE dice que un ardite es 1. Moneda de poco valor que hubo antiguamente en Castilla. Y más interesante, 2. Cosa de muy poco valor o insignificante. Si dices que tal cosa no vale un ardite estás diciendo que no vale un comino.
Y hoy he leído en el periódico que resulta que tengo un vicio muy feo: La onicofagia. Aunque suene raro, en realidad sólo se trata de morderse las uñas. Depende de dónde leas al respecto, señala que el origen puede ser psicológico, por nervios, por imitación cuando eres niño, o incluso patológico. Y sobre todo, queda fatal fatal. Y para las encías, ni te cuento…




Reconocerás que todos los improperios te los ganas a pulso y que, en realidad, te encanta ser vilipendiado por pedante.
Comment by Consultor Anónimo — March 26, 2007 @ 10:25 pm
No es nueva, pero me encanta la palabra “diletante” (Que cultiva algún campo del saber, o se interesa por él, como aficionado y no como profesional. No sé por qué lo asocio a “bohemio”.
Comment by Don Alipio — March 26, 2007 @ 11:09 pm
Bueno, como yo también soy muy amigo de usar la palabra exacta en el momento exacto, utilizaré esta palabra para herirte que quizás te suene… REPIPI!!
Muahahahha!
Weno xao
Comment by Nacho... — March 27, 2007 @ 9:15 pm
Jejeje, de lo que se entera una a estas alturas, pues no sabía yo de esta afición tuya, aunque he de reconocer que vocabulario tienes, sí señor :-)
Comment by Vero — March 28, 2007 @ 11:15 am
¿Pero aún eres onicófago? Yo creía que habías dejado el vicio hace años, con el Mordex… ¿Has sido capaz de dejar de fumar y no puedes dejar de comerte las onicas? Eso está muy malamente…
Comment by Perdido — March 28, 2007 @ 5:51 pm
@Consultor Anónimo: Recuerdo aquella vez que en un mismo día en tu presencia las palabras “inextricable” e “incólume”. A partir de ahí, todo lo que me llames será merecido…
@Don Alipio: Sí, a mi “diletante” me suena a vividor o algo así… ¿con qué lo estaremos asociando? También me suena a “dubitativo”… a todo menos a lo que es…
@Nacho…: ¡jajajaj! ¡Lo mejor, la risa de malo de la película del final!
@Vero: Es que me controlo para no ponerme en ridículo continuamente, sólo a ratos :oP.
@Perdido: Sí, como exonicófago sólo he aguantado dos semanas, en cuanto me ha venido un estresillo en el trabajo he recaído. En cambio como exfumador, mañana hago dos años. Vayamos por partes, todo a la vez no por favor.
Comment by Ale — March 28, 2007 @ 6:49 pm
Soy un declarado mucófago (comemocos). Muy diferente de un coprófago, más conocido como comemierda.
Comment by Cebolla — April 12, 2007 @ 1:57 pm