Si llegaste hasta aquí buscando sinónimos en google, todavía puedes encontrarlos; Escribe la palabra que quieres buscar en este cuadro y pulsa el botón. El servicio te lo proporciona de forma gratuita sinonimos.org. Yo sólo les enlazo.

 

CitasJanuary 25, 2007

“Los pies son una buena medida de qué tal va un país. Depende de si en él hay más zapatos que pies… o más pies que zapatos.”

Luis Piedrahíta, El rey de las cosas Pequeñas, en un monólogo sobre los pies

No somos Nadie, M80 Radio.

Abuelo CebolletaJanuary 21, 2007

Estuve estas Navidades dándome un paseíto por Bilbao, donde estudié la carrera, porque había quedado con mis antiguos compañeros de clase. Como me sobraba tiempo, aproveché para deambular a conciencia por la ciudad y por los sitios que frecuentábamos, lo que me provocó un puntito nostálgico que aún me dura. La crisis de los veintidiez sigue haciendo de las suyas, ¿qué será lo siguiente? ¿Ponerme a comprar los juguetes de cuando era pequeño?. Por lo menos no soy el único.

En fin, todo este rollo introductorio para deciros que de vez en cuando os castigaré con algún recuerdillo del pasado. Abro el fuego con la penkoporra.

Los primeros años de carrera los pasé en un Colegio Mayor, que estaba divido en pisos de veinte habitaciones, cada piso con su zona común, su tele, etc. De esa manera, lo natural era que uno se relacionase con sus veinte compañeros de piso.

Con estos veinte jugábamos dos veces al año la penkoporra, que no es otra cosa que intentar adivinar la suma de todos los suspensos que íbamos a tener entre todos. El proceso era el siguiente:

  • Se cuelga en la corchera de la sala común un dibujo de un termómetro en un papel cuadriculado. Se determina la apuesta. Qué serían… ¿500 pelas?.
  • Cada uno realiza un juicio sumarísimo de los compañeros y de uno mismo: Fulanito se ha tirado todo el trimestre jugando al futbito: Cuatro. Menganito no ha faltao ni un jueves en la Minera: Cinco. Raulito está estudiando un chollo de carrera: Una como mucho. El novato este es tonto, pero tonto tonto: seis. Nótese la inmensa crueldad de esta evaluación. Rodaban las cabezas de todos los títeres.
  • Cada vez que a uno le salía una nota, entraba en la sala, y con gran ceremonia, pintaba en el termómetro un grado más, y apuntaba al lado la que había caído. Jaime, TALF. Iñaki, Civil III. Xabi, Macro. Ale, Compis. Por ejemplo.
  • Al final, el que más cerca se quedaba, pues se llevaba el dinero y el odio de todos sus compañeros. Yo la gané un año, con cierta polémica, creo recordar.

Tocamos fondo el año que petamos la penkoporra; No sólo no acertó nadie, es que nadie se quedó cerca, y de hecho, reventó el termómetro, no nos cupieron todos los penkos en la lista del folio cuadriculado. Ese año, avergonzados, repartimos el dinero.

Bueno. Ya no os aburro más. Sólo me queda contaros la parte más alegre de todo… ¡mi sobrino ha introducido la penkoporra en su Residencia!. Qué bonito, trece años después, tal vez el gaudeamus igitur y el sapientia melior auro ya hayan desaparecido finalmente, pero sin embargo, ahí está la penkoporra, joven como el primer día, y manteniendo lo peor del espíritu universitario entre las nuevas generaciones…

MetapostJanuary 20, 2007

Si no has entendido el título, no hace falta que sigas leyendo, este post no es para ti. Gracias por seguir entrando fielmente a ver si he posteado algo.

Para los que me leáis desde agregadores y demás, por favor, a partir de ahora utilizad http://feeds.feedburner.com/bbds . Dentro de algunos días quitaré los de blogsome que no dan más que problemas…

¡Gracias!

Reflexión que lanzo al aire. ¡Piensenlo!January 16, 2007

Caminaba yo ayer por el Barrio de Salamanca, en busca de una sucursal de banco (en estos tiempos hiperconectados, y teniendo que ir a un banco… ¡qué paciencia!), cuando cacé el siguiente retazo de conversación entre dos señoras cualesquiera, cada cual con más imponente cardado:

- Pues ayer vino Fulanita a casa y me tuvo toda la tarde entretenida.

Y me doy cuenta de la evolución de que se ha producido en la palabra entretenida en los últimos tiempos. O igual la palabra no ha evolucionado, y soy yo el que ha evolucionado. O igual resulta que lo único que ha evolucionado es mi entorno, y ahora las aspiraciones de los que me rodean, y tal vez las mías propias por contagio, son otras.

Me refiero a que esa señora estaba contentísima de que Fulanita la hubiera tenido toda la tarde entretenida. Y yo creo que la crispación de la gente en la actualidad es tal, que una tarde entretenida es una tarde perdida. Entretenerse es una actividad demasiado templada, demasiado suave. Diviértete, disfruta, piensa, actúa, siente, pero por Dios… ¡No te entretengas simplemente!

Si voy al cine y una peli es entretenida, es que es ligera; se te ha pasado el rato y en ningún momento te ha conmovido, simplemente, estabas más a gustito viéndola en la sala calentita y sentado en la cómoda butaca que pasando frío fuera. Asobinao. Si un libro es entretenido es que es facilón. La RAE establece seis acepciones para la palabra, y sólo uno tiene connotaciones negativas, pero para mi, a día de hoy, esta acepción es la que más pesa al escuchar la palabra.

En resumen, que si viene Fulanita a casa a entretenerme toda la tarde, no pienso abrirle la puerta :oD. La foto es de Gustavo.

AleladasJanuary 2, 2007

Traduzco un post del blog de Scott Adams (en la foto) que me ha gustado bastante titulado "Acting smarter than you are". El texto original lo podéis leer aquí. Recorto algún que otro párrafo, pero en la parte traducida me ciño al espíritu del original.

"La gente a menudo me dice que parezco más inteligente de lo que en realidad soy. Yo acepto el cumplido. Como sabéis, las apariencias son más importantes que el fondo. Así que os enseñaré algunos trucos para aparentar ser más listo de lo que eres. Creedme, os será útil.

Lo primero, necesitas gafas aunque tu vista sea perfecta. Las lentes añaden diez puntos imaginarios a tu coeficiente intelectual. Te sorprendería la cantidad de gente que te pararía en la calle para preguntarte cosas de impuestos. Eso es lo que me lleva ocurriendo desde cuarto grado. Siempre me pregunto cuánta gente habrá ido a la carcel por culpa de mis consejos sobre los paraísos fiscales en el extranjero.

Tal vez estés pensando que las lentes correctoras son poco atractivas, pero lo que no sabes es que hay un buen puñado de gente que considera a los cerebritos sus fetiches. Tal vez sea cosa de la evolución.

Yo solía pensar que los geeks con gafas eran sólo un estereotipo perpetuado por mi mismo, hasta que di una conferencia en el MIT. Aproximadamente el 80% de mi público llevaba gafas. Asumo que el otro 20% llevaba lentillas. Eso no puede ser una coincidencia. La gente con mala vista son más listos que la media, y todo el mundo lo sabe. Lo que todo el mundo no sabrá es que tú te compraste las gafas en la tienda de disfraces.

En segundo lugar, tienes que aprender a no hablar tanto. Hablar es la manera más segura de mostrar ignorancia profunda. Si la conversación gira hacia los levantamientos políticos en la República de Chechenia, es un buen momento para preguntar si alguien quiere que le traigas una bebida. La gente no sabrá si estás escapándote de la discusión porque no tienes ni idea de política, o si simplemente estás aburrido de hablar acerca del ataque de 1999 sobre Dagestan (Gracias, Wikipedia).

También es una buena idea conocer unas cuantas palabras inteligentes que sólo aparecen en las publicaciones de más alto nivel. Las dos que necesitas son zeitgeist y epónimo. Yo intento soltar uno de estos tordos intelectuales en las conversaciones tan a menudo como puedo. Si usas estas palabras con confianza, la gente asumirá que conoces un montón de palabras difíciles. Si alguien contesta con palabras difíciles a su vez, es el momento de callarse completamente y afirmar vehementemente y sonreir. Esto me lleva a mi siguiente consejo.

Es importante estar de acuerdo con la gente si quieres parecerles un genio. Para la mayor parte de la gente, la definición de inteligente es "Piensa exactamente como yo". Si piensas que vas a convencer a nadie simplemente llevando la contraria y presentando excelentes argumentos para tus razonamientos, debes ser nuevo en el planeta. El mejor resultado que puedes esperar de cualquier conversación es que la otra persona se aleje pensando que eres egoísta, egocéntrico y antiético.

Puedes redondear tu sensación artificial de inteligencia convirtiéndote en un falso experto en vinos. Un amigo mío, amante del vino, me enseñó cómo impresionar en cualquier conversación sobre vino. El truco es aprender muchísimo sobre unos pocos tipos de vino y llevar la conversación hacia el campo sobre el que realmente sabes. Si combinas esto con aparentar interés cuando el resto de la gente parlotee sobre vino que nunca jamás en tu vida probarás, la gente pensarás que eres un gourmand con mucho mundo.

Oh, añade "gourmand" a zeitgeist y epónimo. Si consigues usar las tres palabras en una frase, pronto serás el irrestible fetiche que hablábamos al principio.