Que no es lo mismo que gestión de las emociones. Me refiero a esa forma de gestión que se ve influida por los sentimientos. Por ejemplo, viene el jefe cabreado de casa y zas, te cae una bronca por un trabajo que se está retrasando, aunque ayer estuviera igual de retrasado. Relaciones laborales influidas por el pasado personal de los trabajadores, y sobre todo, por el pasado de las relaciones personales. Motivación apelando a los sentimientos, y utilizándolos como herramienta.
¿Qué opináis sobre el tema? Yo todavía estoy intentando forjarme una opinión, como sobre casi todo. He tenido jefes fríos y jefes emotivos, aunque la experiencia dice que bajo condiciones de cierto estrés la emotividad acaba en unos casos despuntando, en otros aflorando, en otros inundándolo todo.
El primer razonamiento obvio que se me ocurre es que es negativa. Uno debería poder mantener siempre la cabeza fría para analizar racionalmente las situaciones que se van presentando en un proyecto, evaluar las opciones y tomar las decisiones correctas… No sé, no me gusta. No me lo creo. Precisamente por lo primero que he dicho: Demasiado obvio. Reducir la gestión a un algoritmo, a una secuencia de “si pasa esto, entonces debes actuar así” me parece eliminar una variable de la ecuación; Reducir la multidimensionalidad de las personas. Todos tenemos sentimientos, y lo natural es que nos influyan. Fuera del trabajo, o dentro del trabajo. Los sentimientos “suceden”, no son algo que se escoja.
Por otra parte, un gestor absolutamente frío.. suena muy poco motivador, ¿verdad?. Tener de jefe a alguien cuya vida personal no influya en la laboral suena casi a máquina, al T-800 de la gestión. Suena “poco sano”. Las personas tenemos cabreos, tenemos momentos de alegría, resulta que hay personas que nos caen mejor o nos caen peor. ¿Por qué hay que negarlo?
Siempre me acabo enfangando en el terreno de lo obvio, pero me imagino que al final, el modelo ideal de gestión acaba siendo una combinación de fríos cálculo y reacciones, y cálido trato y relaciones… Pero me interesa mucho vuestra opinión…




Pues sí que es un poco obvio… si fueramos máquinas, podríamos ser tratados como máquinas. Pero como no lo somos, si alguien lo intenta, pues fracasará.
Ahora bien, eso no quiere decir que se deba de gestionar (ni de trabajar) dando rienda suelta a las emociones. Las emociones se pueden prever, se pueden controlar, incluso se pueden descontar (es decir, “sé que es normal que fulano reaccione así, y no se lo tengo en cuenta”). Todo eso de la “inteligencia emocional”.
Hay que gestionar las emociones, no dejarlas campar libremente.
Comment by Consultor Anónimo — December 20, 2006 @ 6:24 pm
Va, si tuvieras un jefe tan malo como el mio lo último que pensarías es si sus emociones influyen en su trabajo, el hombre es así de corto y punto. Así que yo pienso que uno es bueno o malo en su trabajo y puede cometer ciertos errores como todo el mundo un día que no esté centrado. Lo bueno es saber enderezar dignamente esos errores y seguir adelante.
Comment by trex — December 21, 2006 @ 10:13 am
@Consultor. A eso me refería.. que no hablo de gestionar las emociones, que está cantao que hay que hacer; sino gestionar viéndose influido por las propias emociones. ¿Es bueno ser un jefe frío, que mantiene siempre el control, o es bueno ser un jefe cálido, humano?.
@Trex. Jejeje claro, ya poniéndonos en esos extremos.. Si el hombre pasa de todo y encima es corto, casi que te da igual su emotividad.. es decir… que ni frío ni calor :oP.
Por cierto, os prometo que hay más gente que lee esto eh? Que se os ve mu solitos con lo de los comentarios :oP. No mucha, pero la hay!
Comment by Ale — December 21, 2006 @ 12:28 pm
Mmmm… asumes que un gestor frío = carente de emociones, o que un gestor con emociones = gestor cálido… yo creo que ambos tienen emociones, no lo pueden evitar. Uno puede tener emociones y ser un borde (eso es emocional), ser agradable (eso es emocional), ser frío (tambíen es ser emocional…)
No me creo que alguien tenga un control tan elevado de sus emociones como para que no se le noten: puede que no en el lenguaje verbal (que ya es difícil - las palabras que escogemos están influidas por las emociones, y salvo que tengamos tiempo para elaborar un discurso y repulirlo siempre van a estar ahí), pero seguro en el no verbal.
Así que salvo que sólo gestiones por email y repasando una y mil veces lo que escribes, tus emociones salen a flote.
Comment by Consultor Anónimo — December 21, 2006 @ 2:32 pm
Yo también lanzo un primer “Mmmm”… (un poco offtopic, perdón) parece que todos asumís, que es el jefe el que tiene que gestionar y al que le influyen las emociones. Al final, todo son relaciones entre personas, sea la que sea la posición que se ocupe, y todos tenemos responsabilidad a la hora de gestionarlas. Eso si, al jefe le pagan por hacerlo y le deberían haber seleccionado por tener muy desarrolladas las competencias necesarias.
En cuanto al tipo de gestión idoneo, de acuerdo contigo y con Consultor en que a todo el mundo le influyen las emociones, pero cuando se es consciente de que así es empiezas a controlarlas y realmente creo que, en función de cada momento, es necesario “atarlas” en corto para ser un buen gestor, por lo menos, respirar un par de veces antes de dejarte llevar por ellas.
Yo creo, que la respuesta para tu pregunta final ya depende de los “gustos” de cada uno pero suena bastante bien eso de “frío en las reacciones y cálido en el trato”, a mi hasta la fecha, en el trabajo, no me ha ido mal así.
Y no creo que sea un tema que atañe en exclusiva al ámbito laboral, es la vida misma…
Un abrazo, Sergio
Comment by Bodo — December 21, 2006 @ 7:49 pm
Muy meditados todos vuestros comentarios, aunque luego, en la práctica, me gustaría comprobar hasta donde llega ese control. Además, supongo que tambien el tipo de trabajo que se desarrolle, el tipo de empresa y sus trabajadores o el perfil del puesto de cada uno debe ser un condicionante importante. Yo siempre me dejo llevar por la intuición en las relaciones con otras personas, ver como funcionan, como reaccionan y acoplarse a sus “biorritmos” (que nadie lea entre líneas eh?)buscando el equilibrio entre el estímulo y la eficacia. Para que alguien trabaje y rinda debe sentirse a gusto. La relaciones humanas son muy complejas, no hay dos personas iguales y nunca puede haber un patrón que funcione con todos, por eso es tan difícil trabajar en equipo.
Comment by supernacho-tu-tutor — December 21, 2006 @ 11:38 pm
¿El jefe? A veces sólo es suficiente con que sea un mínimo de competente y relativamente ‘justo’, que te sepa dar la cara (es decir, que no te ‘enmierde’ porque si) y que gestione bien.
¿Lo de emotivo o no emotivo? Pues no se, en el punto medio está la virtud
PD: Que haya suerte con la lotería
Comment by juannillo — December 22, 2006 @ 8:54 am
que tal
Comment by luis erick — April 14, 2007 @ 9:04 pm