Otra idea que me parece bastante inspiradora, tanto como me lo pareció aquella que comenté de Matt Harding (el tipo de los bailecitos). Es una historia muy similar a la de Matt, por lo menos en lo que se refiere a cómo se ha extendido; Puro marketing viral y boca - oreja.

Es la historia Juan Mann (es un seudónimo, suena parecido a "un hombre", en inglés). Juan es de Sidney, pero llevaba muchos años viviendo en Londres. Por circunstancias, tuvo que volver a su ciudad natal, y se dio cuenta de que allí ya no le quedaba familia, ni amigos; era un turista en su propia ciudad.

Así que pintó un cartel que decía "Free Hugs" (Abrazos gratis), y se fue al cruce más concurrido de Sidney. Sostiene que no buscaba citas, ni conocer gente. No quería nombres ni números de teléfono. Él insiste en que "a veces todo lo que necesitas es un abrazo". Y él se buscó ese sitio para darlos. Como lo llaman en la wikipedia: Un acto aleatorio de amabilidad, un acción altruista realizada con el único propósito de que los demás se sientan bien.


"En esta era de desconexión social y falta de contacto humano, la campaña se convirtió en un fenómeno", dice la página de la campaña. A Juan Mann le han surgido "franquicias" por un montón de países tan dispares como Corea, Canadá, Alemania, Brasil, Israel.. Los puedes ver en YouTube.

¿Tan necesitados estamos de contacto humano y de bondad "por que sí"?. La verdad es que viendo el vídeo, uno se da cuenta de que Juan Mann consigue su objetivo: Todo el mundo está más contento después de darle el abrazo, y se van con una sonrisa que no lucían antes. ¡Piénsenlo!.